Pasé casi todo el partido pensando que Mourinho era un genio, que conocía la manera exacta de desactivar el juego del Barcelona. Veía a Guardiola superado por el planteamiento del portugués, que había dado con la tecla para que los de Pep no jugaran.
Pero es mentira: no hay equipo en el mundo que aguante una circulación rápida y precisa de la pelota. El Inter no tuvo nada que ver en que Alves no diera bien un pase. El Barcelona jugó sobreexcitado y eso provocó la imprecisión. Su fútbol es otra cosa: toco y me voy (como dice Ángel Cappa).
Buscar el segundo tanto sin haber marcado el primero fue un error. En la psicología de los jugadores influyó necesitar dos goles. Si el tiro de Messi hubiese entrado, todo habría sido muy distinto. El partido parecía un Udinese - Catania. Los italianos saben defender como nadie. Para ellos es un arte.
He de reconocer que cuando se lesionó Iniesta no me preocupé demasiado, pensé que no se le echaría mucho de menos, pues su temporada ha sido muy floja e intermitente. Ahora creo todo lo contrario, él maneja al dedillo esa manera de jugar propia de los azulgranas, que tanto se echó de menos ayer. El Barcelona lleva varios partidos necesitándole, ahora que ha perdido la fluidez.
Seguramente este Barcelona ya no pase a la historia, y no puedo dejar de pensar que se ha caido ante un buen equipo, pero al que considero en una escala inferior. Dichoso partido de ida.
Que nadie culpe a Messi, una acción suya fue lo mejor antes del descanso. Luego le dió un gol a Bojan, que el canterano no supo culminar.
Se confirma que el negocio del verano fue ruinoso. Guardiola se trajo otro Kluivert, porque no le caía bien Etoo. Por el dinero que pagó hubiese tenido al camerunés y a Forlán, ideal para partidos como el de ayer. Pep ha hecho mucho por este equipo, pero es un tipo orgulloso y soberbio. También trajo a Chygrynsky. La plantilla es corta y ha dependido en exceso de Messi y de los hachazos de Pedrito.
Y en dos días Villarreal, donde huele a derrota dolorosa.
Creo que Mourinho no se adaptaría fácilmente al fútbol español. No siempre juega como lo hizo ayer, pero este tipo de planteamientos en España no los concebimos. Pero si yo fuera Florentino no le ficharía por otro motivo, que no tiene nada que ver con el deportivo. Por el tipo de persona que es.
Da miedo pensar en un Italia - España en el mundial, en un 1-0 en los primeros minutos, y en un cerrojo como el de ayer.
Inda y Relaño duermen tranquilos, más incluso que la Cibeles. Al director del Marca ya me lo estaba imaginando quemando el Bernabéu, como Nerón, y culpando luego de ello a Calderón.
jueves, 29 de abril de 2010
lunes, 26 de abril de 2010
Anotaciones
El Barcelona se jugó media temporada hace unas semanas, cuando venció brillantemente al Arsenal y luego con solvencia y menos brillantez al Real Madrid. La otra mitad se la juega éste miércoles y éste sábado. En mi opinión, pase lo que pase, no podrá hablarse de fracaso (ayer le preguntaban por esto a Laporta en Estudio Estadio), porque el equipo ha llegado con opciones hasta el final, pero que en el futuro se hable o no de este equipo depende en buena medida de si es capaz de levantar de nuevo el título continental. Para ello entrenador y jugadores tendrán que andar más frescos que los últimos días (desde el Bernabéu no han recuperado su nivel), y deberán gestionar los momentos críticos que seguramente van a vivir. Al Inter le puede eliminar, para ello necesita que se juegue mucho, que haya espacios y que se abra el campo. Que el Inter no lleve el encuentro a su terreno. Un gol pronto, y una presión ambiental fuerte (pero no desmedida) ayudaría mucho. Vuelvo a ver imprescindible la presencia de Touré, veremos si hay feeling entre él y Pep. Lo de Villarreal es más complicado, porque el equipo andará resacoso, pase lo que pase el miércoles, y porque El Madrigal se le da muy mal. Además, los de Garrido están en su mejor momento del año, y ya acarician Europa. Lo normal es que el Barcelona pierda el sábado. Pero a veces pienso que el destino del Barcelona depende exclusivamente de que Xavi vea a Messi y Messi a Xavi.
Relaño es malo pero muy listo, y sabe que el Barcelona tiene este sábado el partido más complicado que le queda para ganar la Liga. Por eso vuelve a sacar, aunque ahora no haya ningún motivo, el tema del villarato. Al menos en su demoníaca parrafada de ayer escribía sobre ello. Sin embargo en los últimos partidos hemos visto cómo le quitaban la quinta amarilla a Kameni y a Albiol, pero no a Alves, y cómo un buen árbitro, Undiano Mallenco, trataba con distintos raseros partidos similares, como fueron el derby de Barcelona y el Zaragoza - Real Madrid del pasado sábado. Insinuar que el trencilla del sábado ayudó a que el Barcelona ganara al Xerez es un insulto a la inteligencia. Pero el director de As presiona a su manera, para que el sábado que viene el trencilla salga tensionado al cesped de Villarreal.
Una de las frases hechas que periodistas y aficionados al fútbol repiten con más frecuencia es que cesar entrenadores a mitad de temporada no vale para nada. Pero eso no siempre se cumple, por bonito que suene. Este año Xerez, Valladolid, Villarreal y Atlético de Madrid son casos claros. Todos ellos mejoraron notablemente tras el cambio. Almería y Racing también, aunque ahora anden con dudas. El caso del Zaragoza no es tan claro porque aparte de echar a Marcelino (de mala manera además) y confiar en Gay, se hicieron muchos fichajes, y lo normal es que con el antiguo entrenador también hubiese habido una mejora. El Sevilla sigue fallando demasiado, pero ahí había un problema desde hace años, ya que nunca se confió de verdad en Jiménez. Sin embargo, también aplaudo a los que han mantenido a sus entrenadores: Málaga y Tenerife decidieron confiar hasta el final y sus equipos bajarán o no, pero han mantenido un buen nivel.
Relaño es malo pero muy listo, y sabe que el Barcelona tiene este sábado el partido más complicado que le queda para ganar la Liga. Por eso vuelve a sacar, aunque ahora no haya ningún motivo, el tema del villarato. Al menos en su demoníaca parrafada de ayer escribía sobre ello. Sin embargo en los últimos partidos hemos visto cómo le quitaban la quinta amarilla a Kameni y a Albiol, pero no a Alves, y cómo un buen árbitro, Undiano Mallenco, trataba con distintos raseros partidos similares, como fueron el derby de Barcelona y el Zaragoza - Real Madrid del pasado sábado. Insinuar que el trencilla del sábado ayudó a que el Barcelona ganara al Xerez es un insulto a la inteligencia. Pero el director de As presiona a su manera, para que el sábado que viene el trencilla salga tensionado al cesped de Villarreal.
Una de las frases hechas que periodistas y aficionados al fútbol repiten con más frecuencia es que cesar entrenadores a mitad de temporada no vale para nada. Pero eso no siempre se cumple, por bonito que suene. Este año Xerez, Valladolid, Villarreal y Atlético de Madrid son casos claros. Todos ellos mejoraron notablemente tras el cambio. Almería y Racing también, aunque ahora anden con dudas. El caso del Zaragoza no es tan claro porque aparte de echar a Marcelino (de mala manera además) y confiar en Gay, se hicieron muchos fichajes, y lo normal es que con el antiguo entrenador también hubiese habido una mejora. El Sevilla sigue fallando demasiado, pero ahí había un problema desde hace años, ya que nunca se confió de verdad en Jiménez. Sin embargo, también aplaudo a los que han mantenido a sus entrenadores: Málaga y Tenerife decidieron confiar hasta el final y sus equipos bajarán o no, pero han mantenido un buen nivel.
lunes, 19 de abril de 2010
Derby
La semana pasada, en una charla digital, me animé a preguntarle a Cappa cuáles eran, de las ciudades que él conocía, aquellas que vivían el fútbol con mayor pasión. Ya puestos, también quise saber qué derby o clásico le había resultado más caliente, con mayor rivalidad entre las aficiones. No sé si Ángel andaba ya pendiente de una llamada de Buenos Aires para marcharse al River Plate, pero el caso es que me contestó con vaguedades, sin mucha precisión. A la primera cuestión me dijo que había muchas ciudades muy futboleras, como Roma, Milán, Manchester, Liverpool, Río, Sao Paulo, Rosario, Madrid, Barcelona... De la segunda no obtuve respuesta.
Supongo que hice esas preguntas pensando aún en el clásico del sábado anterior, que parecía (luego no ha sido así) iba a decidir la liga, y que ya me empezaba a rondar por la cabeza el derby barcelonés de este último fin de semana. Me centraré en este partido. El sábado por la mañana ya me decidía un familiar mío, barcelonista, que firmaba perder el partido y que no hubiese lesionados. Llegó a comentarme que si hubiese la posibilidad de darles los tres puntos a los periquitos, sin presentarse, lo haría. El temor a un partido lleno de patadas, que condicionase el final de temporada, le hacía presagiar lo peor.
Y efectivamente, hubo tensión, pero es lo bonito del fútbol. Estos partidos tienen que ser así porque le dan un sabor muy especial a este deporte. Los últimos días ha habido clásicos por todo el mundo, y todos ellos han sido partidos destacables. El otro día el Tottenham le quitaba al Arsenal el último sueño que el quedaba. Éste sábado el City y el United disputaron un encuentro algo aburrido, pero con emoción hasta el final, que se decidió en la última jugada, y que mete de lleno otra vez a los de Fergusson en la lucha por la Premier. Los aficionados de la Lazio ya se veían quitándole el título a su máximo rival, la Roma, cuando con uno a cero a favor dispusieron de un penalti para sentenciar. Finalmente sucumbieron. En Rosario, canallas y leprosos volvieron a pegarse de lo lindo, y al final hubo reparto de puntos (1-1) y de expulsados (2-2).
Pero alguna cosa quedó fea el sábado en Barcelona. Las malas relaciones entre Laporta y Sánchez Llibre recuerdan tiempos pasados, de Núñez, Gaspart, Sanz y Mendoza, épocas que no deberían volver. Los continuos insultos racistas a Alves tampoco me gustaron. Ni la pancarta que recordaba a los azulgranas que no eran rivales, sino enemigos. Supongo que no debe de ser fácil ser españolista en Barcelona, donde todos los medios le dedican toda la atención a su todopoderoso rival, y que la rivalidad provoca estos momentos de tensión, pero el sábado en Cornellá se palpaba el odio. En el apartado estrictamente futbolísticos, los blanquiazules hicieron un partidazo, demostrando esa casta que tradicionalmente han tenido.
Creo que la liga se decidirá en Villarreal. El equipo de Garrido no se le da bien históricamente a los azulgranas, que suelen sufrir bastante en El Madrigal. Además, los castellonenses tienen una cosa en común con el Espanyol: una segunda vuelta impecable en casa. Si el Barcelona saca adelante ese partido, la semana siguiente el Madrid sufrirá mucho en Mallorca. La siguiente visita de los culés, a Sevilla, es menos peligrosa. Viendo el final de Liga tan cerca, y sin Champions esos días, no creo que se dejaran sorprender por un equipo que está lejos de su mejor momento.
El Barcelona viaja en este momento en autocar hacia Milán, centrado en Europa pero sin olvidar el torneo doméstico, que aún le va a dar muchos quebraderos de cabeza. Y pensando que quizá tendrá que hacer un sobreesfuerzo, visto lo visto: a Kameni le quitaron la roja, a Albiol la quinta amarilla, a Alves le expulsaron de manera rigurosa... Parece que no interesa que la inversión de Florentino acabe en fracaso.
Supongo que hice esas preguntas pensando aún en el clásico del sábado anterior, que parecía (luego no ha sido así) iba a decidir la liga, y que ya me empezaba a rondar por la cabeza el derby barcelonés de este último fin de semana. Me centraré en este partido. El sábado por la mañana ya me decidía un familiar mío, barcelonista, que firmaba perder el partido y que no hubiese lesionados. Llegó a comentarme que si hubiese la posibilidad de darles los tres puntos a los periquitos, sin presentarse, lo haría. El temor a un partido lleno de patadas, que condicionase el final de temporada, le hacía presagiar lo peor.
Y efectivamente, hubo tensión, pero es lo bonito del fútbol. Estos partidos tienen que ser así porque le dan un sabor muy especial a este deporte. Los últimos días ha habido clásicos por todo el mundo, y todos ellos han sido partidos destacables. El otro día el Tottenham le quitaba al Arsenal el último sueño que el quedaba. Éste sábado el City y el United disputaron un encuentro algo aburrido, pero con emoción hasta el final, que se decidió en la última jugada, y que mete de lleno otra vez a los de Fergusson en la lucha por la Premier. Los aficionados de la Lazio ya se veían quitándole el título a su máximo rival, la Roma, cuando con uno a cero a favor dispusieron de un penalti para sentenciar. Finalmente sucumbieron. En Rosario, canallas y leprosos volvieron a pegarse de lo lindo, y al final hubo reparto de puntos (1-1) y de expulsados (2-2).
Pero alguna cosa quedó fea el sábado en Barcelona. Las malas relaciones entre Laporta y Sánchez Llibre recuerdan tiempos pasados, de Núñez, Gaspart, Sanz y Mendoza, épocas que no deberían volver. Los continuos insultos racistas a Alves tampoco me gustaron. Ni la pancarta que recordaba a los azulgranas que no eran rivales, sino enemigos. Supongo que no debe de ser fácil ser españolista en Barcelona, donde todos los medios le dedican toda la atención a su todopoderoso rival, y que la rivalidad provoca estos momentos de tensión, pero el sábado en Cornellá se palpaba el odio. En el apartado estrictamente futbolísticos, los blanquiazules hicieron un partidazo, demostrando esa casta que tradicionalmente han tenido.
Creo que la liga se decidirá en Villarreal. El equipo de Garrido no se le da bien históricamente a los azulgranas, que suelen sufrir bastante en El Madrigal. Además, los castellonenses tienen una cosa en común con el Espanyol: una segunda vuelta impecable en casa. Si el Barcelona saca adelante ese partido, la semana siguiente el Madrid sufrirá mucho en Mallorca. La siguiente visita de los culés, a Sevilla, es menos peligrosa. Viendo el final de Liga tan cerca, y sin Champions esos días, no creo que se dejaran sorprender por un equipo que está lejos de su mejor momento.
El Barcelona viaja en este momento en autocar hacia Milán, centrado en Europa pero sin olvidar el torneo doméstico, que aún le va a dar muchos quebraderos de cabeza. Y pensando que quizá tendrá que hacer un sobreesfuerzo, visto lo visto: a Kameni le quitaron la roja, a Albiol la quinta amarilla, a Alves le expulsaron de manera rigurosa... Parece que no interesa que la inversión de Florentino acabe en fracaso.
lunes, 12 de abril de 2010
Análisis y consecuencias
Guardiola, siempre Guardiola. El entrenador del Barcelona sabe que este año las cosas no salen solas, y que tiene que intervenir más. Varios jugadores importantes de la temporada pasada han bajado su nivel, o ya no están: Henry, Iniesta, Etoo. También hay más lesiones. Lo compensa trabajando aún más, impidiendo cualquier tipo de relajación en sus hombres, haciendo cambios tácticos cuando antes no hacía falta. O sacándose de la chistera a Pedro. Todo esto vale cuanto tienes a Xavi y Messi en el equipo, claro.
El sábado sorprendió a todos ubicando a Alves de interior, posición en la que nunca había visto de partida al brasileño. Lo hizo para tener más controlado a Cristiano. Piqué demostró que es el central con más clase del mundo, y anuló al portugués, obsesionado otra vez con demostrar más que nadie, buscándose así su propia desdicha de forma innecesaria. En el descanso Pep cambió todo, devolviendo a Alves a su posición y poniendo a Maxwell de interior. En ataque había pocas referencias, pero las dos veces que el Barcelona se propuso marcar tardó menos de diez minutos en hacerlo. Sin hacer un gran partido, y andando más que jugando en la última media hora, ganó fácil, dando la impresión de que si forzaba haría un roto.
El partido fue feo. Pellegrini también pensó en el rival, y de partida la presión que ejercieron sus jugadores en el centro del campo dificultaba el toque fluido que caracteriza al Barcelona. En su dibujo del partido, el chileno veía eso y una acción de sus dos hombres de arriba, o una simple falta, para ganar ajustadamente. No le criticaré por eso, como no hice con Juande el año pasado cuando, con menos equipo, fue valiente y quiso ganar a lo grande. También era lícito aquello. Creo que Pellegrini merece una segunda oportunidad, como también pensaba que Juande la merecía. Los entrenadores con prestigio necesitan al menos dos años para desarrollar su idea de juego.
Quizá el problema del Madrid fuera la falta de calidad en el centro del campo, pero no hay mucho más. Lo único que me sorprende es la titularidad indiscutible de Gago, cuando hace dos meses era una losa. El resto, es lo que hay. Granero no vale, al menos por ahora. Kaká, ya lo escribí, ni está ni se le espera, la prueba es que piensan en Cesc. Guti está más centrado en su vida social, y de él sólo cabe esperar ya genialidades aisladas. Lass no mejora lo que hay, y Diarrá lo empeora. Van der Vaart hace cositas, pero parece más un jugador de Europa League. Con dos interiores de verdad todo cambiaría, pero no sé si existen fuera de Barcelona, supongo que será cuestión de ir a buscarlos sin prejuicios.
He escuchado en los últimos días que el Madrid debe hacer como el Barcelona y volcarse en la cantera. Sobre eso pienso que cada uno tiene su filosofía del fútbol, y que aunque evidentemente cuidar la casa siempre da resultados, no puede hacerse de la noche a la mañana, ni tampoco es obligatorio. También he leido que Pellegrini tiene la culpa de todo, exculpando así a jugadores, valdanos y presidencia de todo lo habido y por haber. Esa actitud, desde el primer día además, no merece respuesta porque responde a intereses personales de gente que no conoce el fútbol y que opina porque alguien con más poder aún le ha puesto ahí.
Por último, creo que la liga no está sentenciada, pero si finalmente se la llevan los azulgranas, y Mourinho da la sorpresa en la semifinal europea, Florentino echará el resto por él. Y, no quería olvidarme, entiendo la reacción de Milito, ya que una cosa es que un equipo te descarte y otra que tiempo después, cuando estás lesionado y pasándolo mal, algún listo te recuerde que sigues sin valer nada.
El sábado sorprendió a todos ubicando a Alves de interior, posición en la que nunca había visto de partida al brasileño. Lo hizo para tener más controlado a Cristiano. Piqué demostró que es el central con más clase del mundo, y anuló al portugués, obsesionado otra vez con demostrar más que nadie, buscándose así su propia desdicha de forma innecesaria. En el descanso Pep cambió todo, devolviendo a Alves a su posición y poniendo a Maxwell de interior. En ataque había pocas referencias, pero las dos veces que el Barcelona se propuso marcar tardó menos de diez minutos en hacerlo. Sin hacer un gran partido, y andando más que jugando en la última media hora, ganó fácil, dando la impresión de que si forzaba haría un roto.
El partido fue feo. Pellegrini también pensó en el rival, y de partida la presión que ejercieron sus jugadores en el centro del campo dificultaba el toque fluido que caracteriza al Barcelona. En su dibujo del partido, el chileno veía eso y una acción de sus dos hombres de arriba, o una simple falta, para ganar ajustadamente. No le criticaré por eso, como no hice con Juande el año pasado cuando, con menos equipo, fue valiente y quiso ganar a lo grande. También era lícito aquello. Creo que Pellegrini merece una segunda oportunidad, como también pensaba que Juande la merecía. Los entrenadores con prestigio necesitan al menos dos años para desarrollar su idea de juego.
Quizá el problema del Madrid fuera la falta de calidad en el centro del campo, pero no hay mucho más. Lo único que me sorprende es la titularidad indiscutible de Gago, cuando hace dos meses era una losa. El resto, es lo que hay. Granero no vale, al menos por ahora. Kaká, ya lo escribí, ni está ni se le espera, la prueba es que piensan en Cesc. Guti está más centrado en su vida social, y de él sólo cabe esperar ya genialidades aisladas. Lass no mejora lo que hay, y Diarrá lo empeora. Van der Vaart hace cositas, pero parece más un jugador de Europa League. Con dos interiores de verdad todo cambiaría, pero no sé si existen fuera de Barcelona, supongo que será cuestión de ir a buscarlos sin prejuicios.
He escuchado en los últimos días que el Madrid debe hacer como el Barcelona y volcarse en la cantera. Sobre eso pienso que cada uno tiene su filosofía del fútbol, y que aunque evidentemente cuidar la casa siempre da resultados, no puede hacerse de la noche a la mañana, ni tampoco es obligatorio. También he leido que Pellegrini tiene la culpa de todo, exculpando así a jugadores, valdanos y presidencia de todo lo habido y por haber. Esa actitud, desde el primer día además, no merece respuesta porque responde a intereses personales de gente que no conoce el fútbol y que opina porque alguien con más poder aún le ha puesto ahí.
Por último, creo que la liga no está sentenciada, pero si finalmente se la llevan los azulgranas, y Mourinho da la sorpresa en la semifinal europea, Florentino echará el resto por él. Y, no quería olvidarme, entiendo la reacción de Milito, ya que una cosa es que un equipo te descarte y otra que tiempo después, cuando estás lesionado y pasándolo mal, algún listo te recuerde que sigues sin valer nada.
viernes, 9 de abril de 2010
Inteligencia Cero
Eduardo Inda, súbdito de Pedro J, al que gana en defectos (es difícil pero no imposible superar al rey del periodismo de la venganza), clama hoy en su videoblog "marquista" contra Ramón Calderón, al que culpa de traer al Santiago Bernabéu la final de la Liga de Campeones, como si eso fuese algo malo. Lo hace de la siguiente manera:
"La impunidad penal que creía tener intuía que se traduciría en impunidad deportiva, mejor dicho, en impunidad ante esa mala suerte no escrita que significa que el organizador nunca juega, ni gana tampoco, la final."
..............................
"Ahora y gracias al pluriimputado Calderón el Barça está más cerca que nunca de ganar la Copa de Europa en territorio comanche. Un dramón para cualquier merengue. El mismo que supondría para cualquier culé que se precie ver cómo el Real Madrid levanta la orejuda en el Camp Nou. Con el riesgo añadido que hay de incidentes. ¿Se imaginan la que se puede liar si como se propone ya en algún que otro foro blaugrana intentan celebrar la cuarta en la Cibeles?"
Eso después de que el día anterior afirmase que había que parar a Messi "por lo civil o por lo criminal", en un claro alegato a la antideportividad.
Su error es acaparar un poder que no merece, al no tener ni idea de fútbol. La mezcla "necedad - poder" trae como resultado en este caso sumir en la inmundicia a un clásico de la información deportiva de nuestro país.
"La impunidad penal que creía tener intuía que se traduciría en impunidad deportiva, mejor dicho, en impunidad ante esa mala suerte no escrita que significa que el organizador nunca juega, ni gana tampoco, la final."
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"Ahora y gracias al pluriimputado Calderón el Barça está más cerca que nunca de ganar la Copa de Europa en territorio comanche. Un dramón para cualquier merengue. El mismo que supondría para cualquier culé que se precie ver cómo el Real Madrid levanta la orejuda en el Camp Nou. Con el riesgo añadido que hay de incidentes. ¿Se imaginan la que se puede liar si como se propone ya en algún que otro foro blaugrana intentan celebrar la cuarta en la Cibeles?"
Eso después de que el día anterior afirmase que había que parar a Messi "por lo civil o por lo criminal", en un claro alegato a la antideportividad.
Su error es acaparar un poder que no merece, al no tener ni idea de fútbol. La mezcla "necedad - poder" trae como resultado en este caso sumir en la inmundicia a un clásico de la información deportiva de nuestro país.
martes, 6 de abril de 2010
Calendario
En Inglaterra y Alemania quedan cinco jornadas para acabar el campeonato. En Italia restan seis, en Francia y Argentina, siete. En nuestro país faltan aún ocho partidos por disputarse, y no hay fecha para la final de Copa. Si Barcelona, Atlético o Valencia llegan a las finales europeas, tendrán que disputar doce partidos aún (los rojiblancos uno más). Además, la final de la Liga de Campeones es en sábado. El mundial empieza en poco más de dos meses. ¿Queremos ganarlo? ¿Ponen los responsables del fútbol español algo de su parte para que los jugadores no lleguen reventados a Sudáfrica?
Menos mal que la suerte vuelve a estar de nuestro lado y debutamos (igual que en la Eurocopa) en última lugar.
Menos mal que la suerte vuelve a estar de nuestro lado y debutamos (igual que en la Eurocopa) en última lugar.
sábado, 3 de abril de 2010
Visto y oído
Si hay un equipo en el mundo cuya filosofía se parece a la del Barcelona es el Arsenal, el rival de cuartos en la Liga de Campeones. La eliminatoria, por tanto, prometía buen fútbol. Y se están cumpliendo las expectativas: quince minutos memorables de los azulgranas, para un partido globalmente muy bueno, que debieron ganar. El Arsenal se vino arriba al final, cuando salió Walcott, y cuando el centro del campo culé perdió fuerza. En la última media hora debió salir Touré. Los cambios fueron erróneos, y sonó muy raro mantener hasta el final a Pedro, y cambiar sin embargo a los dos puntales de arriba. El Arsenal, año tras año, llega a Marzo con opciones en todas las competiciones, pero suele desfondarse cuando no hay margen de error. Las lesiones tampoco le ayudan. En cualquier caso es un club admirable. Ánimo Cesc, el año que viene te esperamos en España.
No me ha gustado la decisión de Laporta de nombrar a Cruyff presidente de honor. Como jugador y entrenador ha hecho méritos suficientes, pero en Barcelona no hay unanimidad, ya que Johann genera controversia. Como persona quizá no tenga los valores necesarios para tal distinción. Yo ese honor se lo daría a Puyol el día siguiente de su retirada. Jamás vi a nadie entregarse a unos colores como lo hace él partido tras partido.
Llevo tiempo pensando que Nadal ha recuperado ya su nivel tenístico, pero que su mentalidad ha perdido enteros, por los motivos que sean. Antes sus bajones nunca coincidían con el set definitivo. Los partidos frente a Ljubicic y Roddick fueron clavados: un inicio fulgurante, con su mejor juego, que le lleva a tomar ventaja. Luego, parece confiarse, el rival va cogiendo confianza, y al final el que la pierde es Rafa. La derrota ante el norteamericano me dolió especialmente, por el precedente de unos días antes contra el croata. Más sabiendo que Andy, en el circuito norteamericano, tiene más vidas que un gato, y no hay que bajar la guardia nunca. No sé, quizá no hayamos sabido valorar lo que ha hecho nuestro jugador en los últimos años. Sueño viéndolo ganar Montecarlo, Roma y París. Pero tengo dudas.
Del que no tengo dudas es de Verdasco, que alcanzó su máximo nivel en Australia el año pasado, y que tiene tenis para estar entre los cinco primeros, pero cuya cabeza le impide triunfar. Me duele escribir esto pero es un perdedor nato.
El otro día viendo al Atleti en Valencia, peleando bravamente, pensé en lo caprichoso que es el fútbol. Su eterno rival, el Real Madrid, lleva años sin ganarle a nadie a doble partido, y ellos, que están en crisis permanente, dan lo mejor de si en este tipo de torneos, pasando eliminatorias como churros.
En la segunda carrera del año, en Australia, ya gritaba Lobato que Massa tenía que dejar pasar a Alonso. Es decir, debía reconocer su inferioridad casi antes de empezar. Luego Alonso dijo estar contento con el cuarto puesto, ya que los mayores rivales en la lucha por el mundial habían quedado por detrás. La carrera la había ganado el campeón del mundo, Button. ¿Ya estamos, Lobato? ¿Ya estamos, Fernando?
¿Ha fracasado Messina? Mi opinión, a falta del desenlace liguero, es que está más cerca de eso que de otra cosa. Perder contra el Barcelona es razonable, pero no lo es dejar escapar un partido ganado, como sucedió ante el Maccabi.
Cada vez que pongo teledeporte y hay balonmano, uno de los dos equipos que juega es el Ciudad Real. La tele pública debería evitar favoritismos y darle tiempo a todos.
No me ha gustado la decisión de Laporta de nombrar a Cruyff presidente de honor. Como jugador y entrenador ha hecho méritos suficientes, pero en Barcelona no hay unanimidad, ya que Johann genera controversia. Como persona quizá no tenga los valores necesarios para tal distinción. Yo ese honor se lo daría a Puyol el día siguiente de su retirada. Jamás vi a nadie entregarse a unos colores como lo hace él partido tras partido.
Llevo tiempo pensando que Nadal ha recuperado ya su nivel tenístico, pero que su mentalidad ha perdido enteros, por los motivos que sean. Antes sus bajones nunca coincidían con el set definitivo. Los partidos frente a Ljubicic y Roddick fueron clavados: un inicio fulgurante, con su mejor juego, que le lleva a tomar ventaja. Luego, parece confiarse, el rival va cogiendo confianza, y al final el que la pierde es Rafa. La derrota ante el norteamericano me dolió especialmente, por el precedente de unos días antes contra el croata. Más sabiendo que Andy, en el circuito norteamericano, tiene más vidas que un gato, y no hay que bajar la guardia nunca. No sé, quizá no hayamos sabido valorar lo que ha hecho nuestro jugador en los últimos años. Sueño viéndolo ganar Montecarlo, Roma y París. Pero tengo dudas.
Del que no tengo dudas es de Verdasco, que alcanzó su máximo nivel en Australia el año pasado, y que tiene tenis para estar entre los cinco primeros, pero cuya cabeza le impide triunfar. Me duele escribir esto pero es un perdedor nato.
El otro día viendo al Atleti en Valencia, peleando bravamente, pensé en lo caprichoso que es el fútbol. Su eterno rival, el Real Madrid, lleva años sin ganarle a nadie a doble partido, y ellos, que están en crisis permanente, dan lo mejor de si en este tipo de torneos, pasando eliminatorias como churros.
En la segunda carrera del año, en Australia, ya gritaba Lobato que Massa tenía que dejar pasar a Alonso. Es decir, debía reconocer su inferioridad casi antes de empezar. Luego Alonso dijo estar contento con el cuarto puesto, ya que los mayores rivales en la lucha por el mundial habían quedado por detrás. La carrera la había ganado el campeón del mundo, Button. ¿Ya estamos, Lobato? ¿Ya estamos, Fernando?
¿Ha fracasado Messina? Mi opinión, a falta del desenlace liguero, es que está más cerca de eso que de otra cosa. Perder contra el Barcelona es razonable, pero no lo es dejar escapar un partido ganado, como sucedió ante el Maccabi.
Cada vez que pongo teledeporte y hay balonmano, uno de los dos equipos que juega es el Ciudad Real. La tele pública debería evitar favoritismos y darle tiempo a todos.
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