lunes, 22 de noviembre de 2010

Juanma Lillo

El sábado dejé de ver el partido del Bernabéu con 4-1. Me imagino que los madridistas que se animaran a seguir el encuentro de Almería abandonarían el intento aún antes. Aunque los rivales fueron muy distintos - el Almería era un cadáver desde el inicio - los resultados fueron muy sintomáticos: pienso que nuestra liga pierde interés a pasos agigantados. Nos pasamos el fin de semana esperando que jueguen los dos grandes, y cuando lo hacen liquidan a los contrincantes sin esfuerzo alguno. Por tanto no queda otra que esperar al clásico entre ellos del lunes. Pero el sistema falla.

Me ha dado pena que Lillo se despidiera de una manera tan triste, dando la sensación de que sus jugadores no estaban con él. Llegó a Almería en una situación como la que tomará ahora su relevo. Y como la que cogió Hugo Sánchez hace dos años. Creo que por presupuesto, el equipo andaluz debería dar más margen de confianza a sus entrenadores. En cuanto pierden dos partidos seguidos se pone en entredicho su continuidad. Dicho lo cual, Juanma Lillo, cuyo discurso admiro, tiene una trayectoria con más sombras que luces.

Y del resto, me quedo con la victoria del Atlético. Tanto discurso de Quique merecía algún resultado bueno fuera de casa. Y con la del Mallorca. Laudrup fue un gandísimo jugador, tiene pinta de manejar muy bien a sus equipos, y encima parece una buena persona. Hoy le toca a Michel.

2 comentarios:

  1. Me parece a mí que Michel se le está acabando su andadura en el Getafe, los jugadores le están llevando a la hoguera. Pero realmente a quién hay que pedir explicaciones es al director deportivo y al presidente que son los que traen a los jugadores. Este año, para mí, han perdido, desprendiéndose de Soldado y trayendo a Colunga, y al patas Arizmendi. Almería no es un equipo de primera y va de cabeza a segunda, ver jugar al Betis , Celta o Rayo en sus buenos momentos deja a la altura del betún a Almería o a Zaragoza...

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  2. Este año tienen peor equipo que otras veces. Casquero se hace mayor, arriba falta dinamita. Digo yo que Ángel Torres, que es el que ficha, efectivamente tendrá parte de culpa.
    Dicen que Hugo Sánchez suena para sustituirle. Después vendrá Gonzalo Arconada, luego Lillo... Lo de los entrenadores es un ir y venir continuo.

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